La Visualizacion

“malditos aquellos que con sus palabras defienden al pueblo y con sus hechos lo traicionan” -Benito Juárez

México es un país de riqueza cultural de punta a punta. Las diferentes costumbres y tradiciones nos han demostrado que, independientemente de dónde seamos, tenemos algo que nos une: “las raíces”. Vemos a personas siendo discriminadas por múltiples motivos, pero realmente no nos damos cuenta de cómo afectan a las comunidades nuestra hambre por tierra, poder y muchísimos otros ejemplos.

Realmente solo divago entre las ideas que van llegando a mi mente. Recientemente entrevisté a Angélica, de Tezoyuca. Ella es una defensora de su población desde hace más de 10 años, durante los cuales ha denunciado la sobre explotación de la mina que se encuentra cerca de su pueblo y que, además, ya está afectando a las personas que viven cerca de ella.

Y es que el verdadero problema está en que imaginemos que, al lado de tu casa, comienzan a hacer un hoyo y, conforme pasa el tiempo y llegan las lluvias, este comienza a hacerse más grande, al punto de provocar que una parte de tu casa se derrumbe. ¿Te sentirías seguro? ¿Sentirías que puedes seguir viviendo ahí? Bueno, eso es lo que sucede en Tezoyuca. Hay casas que están al borde de la mina y que ya están empezando a caer.

Tú pensarías que el gobierno municipal haría algo por su comunidad, ¿no? Pues no fue así. El presidente municipal comenzó a tomar el dinero que les daba la empresa y simplemente no hizo nada. Esto me puso a pensar: ¿existen verdaderos esfuerzos del gobierno? ¿En verdad buscan ayudar a las comunidades?

A pesar de que en México existen comunidades en todos los estados de la República, el conteo oficial indica que, sin contar las variantes internas de cada comunidad, hay por lo menos 68 lenguas indígenas en México, cifra que han dado a conocer el INALI, el INPI y la Secretaría de Cultura en sus comunicados. Muchas de estas lenguas incluyen múltiples variantes y varias están en riesgo de desaparecer.

Aparentemente, son muchas lenguas reconocidas, pero, en comparación con la cantidad de comunidades, pueblos y personas, resulta ser una cantidad muy corta. En un estudio realizado por el INPI (Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas) en febrero de 2025, hay 70 pueblos originarios reconocidos, 16,114 comunidades divididas en 1,392 municipios de 28 entidades federativas. Aunque la lista que publicó la Secretaría de Bienestar elevó este número a 20,300 comunidades y pueblos.

Entonces, no son minorías. Si bien la mayoría de ellos son aislados de la sociedad actual, eso no quiere decir que no entiendan cómo funciona el mundo moderno. Las asociaciones explican cómo trabajan junto con ellos para darles las herramientas que requiere el mundo actual, sin dejar de lado sus costumbres y la forma de vivir que han llevado durante años. Y mucho menos intentando “modernizar su vida”.

Las comunidades autónomas han demostrado que realmente no requieren que llegue cualquier gobierno simplemente a querer enseñarles cómo deben vivir. Muchas de ellas llevan años viviendo en completa armonía. ¿Realmente ellos son los que están aislados? ¿Realmente sus formas de vida son malas o antiguas? ¿O simplemente tenemos la idea de que la modernidad es necesaria para vivir?

Alianza Sierra Madre A.C. (ASMAC): organización que trabaja en defensa de los derechos indígenas y ambientales en la Sierra Tarahumara y otras regiones; cuenta con experiencia en acompañamiento jurídico y gestión comunitaria.

Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (FRAYBA): organización con sede en Chiapas que acompaña y documenta violaciones a los derechos humanos de comunidades originarias, además de realizar litigio y defensa.

Estas son las organizaciones que investigué. Realmente es interesante el trabajo que realizan y que no solamente se limita al exterior de las comunidades, sino que también se adentran en ellas, buscan entenderlas y procuran que las personas comprendan sus propias creencias y realidades.

Desde un punto de vista propio, realmente lo que debería existir, por lo menos a nivel de educación básica, es una integración de la realidad social que viven las personas dentro de nuestro propio país; no solamente de lo que siempre nos han contado, sino también de lo que existe hoy y de las realidades que se encuentran fuera de lo que vemos diariamente.

Jonathan Zavala

Estudiante de Derecho con interés en derechos humanos, derecho internacional y ciencia política. Actualmente es Portavoz de la Sociedad de Alumnos de Derecho y Redactor y Productor en Ibero 90.9 FM, donde desarrolla contenidos sobre temas jurídicos, políticos y de actualidad.

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